Monday, February 12, 2018

Caravana se publica en Cuba


Finalmente puedo anunciarles que se ha publicado la primera edición cubana de Caravana en La Habana, Cuba. Luego de varios viajes de regreso a la isla, de tantas historias de aeropuertos y de muchas despedidas, es un hecho la publicación de este libro de poesía ahora disponible en las librerías del país.

Caravana es un libro escrito desde un mundo proyectado que se nutre de la realidad. Es confidente de pasados impuestos, recorre tiempos que van desde lo traumático hasta lo cotidiano, logrando de un modo muy íntimo incorporar cambios en el proceso de crecimiento: se habla de lo que algunos carecen y lo que otros poseen, de ideas inconcebibles, se habla de traumas a veces originados en una única mente.

Es un libro que viene a hablarnos sobre las cosas difíciles. Es precisamente por eso que la pérdida es una de sus protagonistas, porque sin pérdida no existe un verdadero aprendizaje de vida.

La foto portada de Caravana fue tomada en agosto del año pasado en la Península Darb en el Mar Báltico por un joven fotógrafo alemán (muy talentoso) Matthias Lange, quien hoy vive a 250 km al sur de Berlín. Fue su foto la que logró captar esos innumerables viajes de ida y regreso entre la Isla y otros horizontes. Si bien miras esas aves, no sabes en sí en qué dirección vuelan y si es que van de ida o vuelta. Cuando veo esos pájaros pienso en mi trayectoria desde ese punto de vista.

Todavía no te tengo en mis manos, no he sentido tus páginas en mi piel mas está la certeza de que existes y que un largo camino hacia la memoria ha llegado rápido.

Ahora la sensación es la misma de cuando descubro un libro o algo que he estado buscando hace tiempo y confieso que son días luminosos para mí, mientras quedo a la espera de conocerlo.

Dicho estoy deseando que algún día te encuentres con mi libro o que el libro los encuentre a ustedes, de cualquier forma Caravana ya te espera, en La Habana o en cualquier librería de #Cuba.



Friday, December 29, 2017

Ni rotos ni incompletos

Hay una brisa fresca afuera y algo que quema y algo que explota también y en este año nuevo que dice que lo mejor de todo está por suceder: se deja atrás todo lo irrelevante, las innumerables oportunidades en las que nos obsesionamos con llegar a lugar(es) que nunca existieron realmente, olvidas el grado de compromiso que habías establecido con dichos objetivos porque para ser constante el grado de compromiso debe ser definido claramente con nuestras prioridades de vida.

Normalmente tardas en reaccionar.

El fin de año es un periodo que sobrevives en donde te sacudes de ti y de toda esa montaña rusa de eventos a la que nunca escogiste subir: es desprenderse un poco de uno. Cierras capítulos. Decides que durante todo un año seguirás un camino más piadoso y sobrio (aún estás a tiempo, te dices) y renuncias de un modo indefinido a los placeres terrenales, aunque sabes que no puedes por razones técnicas. Haces un balance del año que termina y comprendes que cada día que pasa depende en gran medida de ti mismo y de la actitud con la que enfrentas la vida y que tienes ciertamente muchas razones para estar feliz (aunque no pudieras leer todo lo que querías ni la cantidad que esperabas y la lista de pendientes esté por las nubes, no hay forma de bajarla).

Se muere el año y en ese punto y aparte es la emoción de lo que viene. La poesía en su estado más sencillo y puro es saber que la melancolía es una cosa para los coleccionistas de nostalgia (aún estás a tiempo, te dices) aunque el pozo ya esté hecho y tenga agua, el tiempo (lo sabes) no cura nada, somos nosotros dentro de este los que decidimos colocar cada cosa en su sitio y en su espacio y lugar. Lo único constante en la vida es el cambio, como dijo Buda, aprender a vivir con la consecuencia de convertirnos en los únicos protagonistas de nuestra historia, mientras sabemos que el espacio tiempo es transitorio y que tal como llega se nos va.

Estás viviendo los últimos días de un año. Un año que muere y otro que está por vivir.
Tienes presente de que este año nuevo será el primero del resto de tu vida.

Pronto te ha de recibir la puerta abierta de la incertidumbre con la oportunidad inminente de corregir el rumbo. Quinientos veinticuatro mil ciento sesenta minutos de no limitar los sueños, de ser feliz, y de haber crecido un poco. En síntesis, hay mucho por hacer pero para cambiar cualquier concepto basta con percatarse de que todo termina y que existen palabras que te cambian diciendo lo mismo cuando son más tiernas, menos dramáticas y cuando están centradas en el bien colectivo y el de uno mismo.

Acaba el año y en ese todo que se diluye ha llegado la hora de soltar: lo que no te aporta, lo que te angustia, lo que no te hace feliz, lo que no te deja dormir tranquilo. Ha llegado el momento sublime de reeditar, que es el solo poder de dar nueva vida y de mutar de ser necesario.

Sea o no Fin de Año nunca es mala la fecha para analizar los desafíos y expresar con agradecimiento los momentos en los que algo termina: decir de lo bueno lo que nos nutrió y de lo malo lo que nos moldeó. Y aunque uno podría quedarse a vivir en todos los comienzos estamos hechos de momentos, de cada días y de siempres, de silencios y de susurros también y de miedos que hay que saber entender para comprenderlos y para aceptarlos después y para luego dejarlos ir a la misma velocidad de un vértigo. Sea o no Fin de Año nunca es mala la fecha para contemplar francamente tu corazón sin ningún miedo a lo que puedas encontrar en él.

En pocos días brindaremos por nosotros en ese nuestro único y verdadero abrazo sentido hacia uno mismo donde no corre el aire jamás, seremos capaces de retomar con suficiente fuerza y voluntad todo propósito y equilibrio.

Querido dos mil diecisiete: no terminamos rotos ni incompletos y este libro que escribes es solo más malo o peor cuando no se escribe nada. En pocos días comenzarás a reescribirte en fábulas e historias inventadas hasta saciar eso que corre dentro de ti y eso que te hace ser quién eres y como decía Fitzgerald: Ni por un momento te desanimes porque tu historia no sea la mejor.

La vida, si sabes usarla, es larga, dijo Séneca en el siglo 1 d.C. y aunque vista desde lejos no lo parezca solo se nos hará más corta si la vivimos tratando de cumplir expectativas ajenas sin primero cubrir las nuestras. 

Esto se acaba y ya estamos ansiosos por arrancar. Es tiempo de reescribir para poder interpretar bien lo que se lee y es tiempo de vivir para poder escribirlo mejor. Así que les deseo un feliz año nuevo y que cada día consigan estar donde sean felices sin esperar que ningún otro momento sea mejor.

Wednesday, January 4, 2017

MEMORY



La memoria
es el ayer que ha cedido
la promesa de que no hay ningún regreso
lanza que entra por agujero hecho con clavos
a luchar contra quienes
creías inalcanzables.

la memoria
luz de una tarde cualquiera de septiembre
cuando los pájaros transitan

imitando la cuerda que los mueve.

Saturday, November 14, 2015

El viento que buscamos a la sombra del hojaranzo...

POEMA

El viento que buscamos a la sombra del hojaranzo 
señala fragmentos, alturas que dan miedo
cuando uno entra por error en otro mundo
y solo así se sabe que existió
o por la densidad mística de un pájaro azul
que pensaron los niños
todavía lejos  o como para dejar la vida intacta
y en el que decías con esa decisión de huir 
la misma cosa        es un disfraz 
o la imposibilidad de encontrar a mi edad 
nuevos amigos        amores 
que habrían querido encontrar en mí mismo
aquella escena girando en espiral
de donde volvimos tan iguales o vacíos
sin demandar la vida a cambio
cosa frecuente cuando la sensación es la felicidad
o solo una parte de un planeta que no podemos ver
y somos engañados por nuestro bien
o por la oscura implicación de una lengua milenaria
imprecisa aún pero como un autorretrato
en un plano distante
donde quedamos en reencontrarnos
llegada la noche cuando no existe nada más
que el viento que buscamos a la sombra
del hojaranzo.


http://www.diariodecuba.com/de-leer/1441617613_16761.html

Saturday, June 20, 2015

POEMA EN SUBURBANO

Lo dejaron cerca del hoyo bajo la lluvia

donde el agua solo lava las suturas
de cuyas vértebras se van fracturando

lo dejaron como a una cicatriz
dentro de la carne


Tuesday, April 21, 2015










en las calles hay mujeres que la historia inventa
salen de noche para evitar el descalabro
si algunos hombres las tocan con los ojos
son jóvenes todavía -tienen su encanto.
se perfuman
no estoy segura por qué dicen
que un arpa sonará
tiemblo, no poseo tanto como ellas
para qué me sirve este no sé qué
entre los vidrios de un hospital público
esos hombres me aborrecen
conozco el cáncer de su miedo
son un pueblo triste
se preguntan si vale la pena tanto gozo
he aquí los nombres sin fin de sus caderas
son leones dormidos

no llegan a tocar jamás el fondo.

YO TE NOMBRO PÁJARO aquietado y diminuto como en las cintas imaginarias de Sherman en los registros evidentes de cualquier guía turí...