Sunday, December 26, 2010

Invectiva de amor contra las cosas que se fueron















Llegando su olor existía la luz
y su delicadeza derribaba
los cuerpos abrazados
que llevaban su nombre.

Adonde nos fuimos, muchacha?

Aquellas pasajeras ciudades
que anduvimos
nos comen por la sangre
como la edad del deseo.
Eramos el camino
de todo tiempo y lugar.

Habían tantas cosas que amaba de tí.

Amé los pesares de tu alma,
la esencia invisible de tu soberbio amor
tu calma, tu desespero,
tu desvelo preguntando por mi silueta.
Amé lo imposible de amar.

Adonde nos fuimos, muchacha
sin que nadie nos detuviera?
ni siquiera la carne preguntó
porqué nos dejaba muriendo?

Habían tantas cosas que me gustaban
de tí.

Hasta el humo derrumbado
convertido en cenizas
por su ausencia,
el minuto relámpago de su almanaque
consumido de antojos,
la fiera lacerada de su abrazo,
su lunar escondido premiado de mí.

Decir adiós fue, muchacha
conformarse con un cuerpo
que ya no es.

Obligarme a comulgar
con la idea de ser yo. 

© Yosie Crespo

Sunday, December 19, 2010

Danza un poema sobre la tumba de Poe











XIII. Serie Poemas Breves

Que nunca abandonen mis ojos
la eterna manía
de ser libres.
Que anuncie la diana el sonido
del recuerdo
como si llegara del viento
mi sombra sin rumbo.

Transfórmate en raíz o en tierra.

Sereno es el secreto más hondo
Y el miedo nos empuja
como si fueran susurrando
las alas de un cuervo.

Sobre la tumba de Poe
Dejo todo por hallarte.

© Yosie Crespo

Monday, October 4, 2010

Elipsis de un lunar

Voy a decirlo todo.

Soy una mujer desnuda
mirando con los mismos ojos
que me miran.

Emerjo
desde el extásis
y abandono la noche
solo para encontrarlo.

Ser su lunar
la savia que me envuelve
sujeto de mi cráneo,
la flor es un Dios
que atribuye secretos
y no me falta.

Hice una casa en su lunar,
como un poema antiguo
cuenta historias que nadie cree
delicado animal invisible
conspira contra mí
como el ánima de otro nombre.

Voy a decirlo todo.

Soy una mujer desnuda
perdiendo la cabeza
entre lo humano y lo divino. 


© 2010 Yosie Crespo

Sunday, September 26, 2010

Calles














A Odette Alonso

Hay calles
que codician lo lejano.
Acompañan a mujeres
que solas
huyen de frases
que no vuelven
y tienen solamente
lo que encuentran.

Hay calles que sonríen cada día
y no son las mismas.
Galerías de hombres que mueren
sin una mirada
y algunas sonrisas.

Como el árbol que crece a mi sombra
alfaquíes de tiempos y deudas
disfrazan los sueños
guardan el secreto del amor
y lo profano.

Hay otras calles que preparan
el reflejo de los pasos
me cobijan
con abrazos que no se repiten
o sucumben en el silencio
de un soplido
guardando la oferta secreta
de la luz.

Hay otras que cansadas
mueren conmigo
como si no pidieran ayuda
sentenciando puertas
que se cierran.

Hay calles que anticipan despertares
y a veces prefiero
no saberlas.

© 2010 Yosie Crespo

Tuesday, September 21, 2010

CONTUBERNIO


















No soy la puerta que falta
ni mis pasos el camino.

Tan absoluta certeza
el fuego que nos consume
fueron minutos, horas, vidas?

Amaneceres esperan
y hay silencios
que no bastan.

No vengo de la luz

Exijo

equivocarme para siempre.


No soy el aire que repartes
Ezra Pound.
No soy la ausencia
la belleza esconde
su descaro habitual.

No soy el cénit
Ezra Pound.

La verdad es un mar
y El último soldado
se mantiene vivo.

Se habrán terminado los sueños
Ezra Pound?

Cordura diferencial
el vacío.

Soy lo que creo ver
en el espejo
y quiero creer
que es posible.

© 2010 Yosie Crespo

Painting: Adry Del Rocío

Monday, May 10, 2010

Requiem para el sueño de otro



Quiéreme mucho era nuestro segundo himno nacional. La Habana cantaba con su voz, tales misivas. Yo vivía en un apartamento que tenía refrigerador, al fondo de la panadería era fácil de encontrar. Quien no se acuerda del camino si este siempre conduce al pan. Calle Amistad, barrio Centro Habana, 1994.

Era allí que nos reuníamos poetas y músicos. En tardes de tertulia, bohemias eternas de rostros indescifrables por las fotos de hoy. La casa adornada por la pintura semi-descolorida, por la lluvia, por las goteras, por la irrealidad del mundo, por el comunismo de alguien que moría ganando mucho dinero, y no era yo.

Aquel era mi mundo. Nada era tan perfecto en ese mundo.

La conocí en la misma esquina donde repetía mi discurso de nostalgia cada mañana. Llevaba consigo aquellos ojos llenos de años de nuestra niñez, los dos sumergidos en esta ciudad de mierda pregonábamos a Unamuno. Esperando a aquel elefante rojo que cruzaba la esquina cada 3 horas y 27 minutos. Radio Reloj...llegaba la guagua.

Todos los días a la misma hora. Dispuesto a todo, prevenido contra nada, ese día tenía un plan. Arranqué de un golpe dos rosas viejas que quedaban en el solar de al lado, las roceé con agua, para que parecieran frescas, de hambre o de sed, pero frescas. Era una señal de progreso tener la camisa limpia y planchada. Sediento de naturaleza y de ella, compré el periódico en la esquina, me mojé los pies en un charco sin querer, volví a casa corriendo, me cambié los zapatos, nada era tan perfecto en este mundo, pero este día cruzaba de prisa sobre mí.

Volvimos a esperar nuestro elefante rojo. Yo escondía las rosas dentro del periódico. Quiéreme mucho era mi himno nacional.

Hay una simpatía sarcástica y evidente en la noción del amor y es que a veces llega tarde. Ella no tenía refrigerador, pero a su lado caminaba un negrote de seis pies que me miró de reojo, y me hizo tragarme todo el amor que sentía en un solo segundo.

©2010 -Yosie Crespo